¿Qué planes? Eso es lo que me dicen todos: qué planes tengo para el sabático. Y yo, a propósito, siempre contesto lo mismo: dormir la siesta. Después sigo con otras cosas: leer, ir a buscar a mis hijas al colegio, dibujar, ir al taller. Pero no convence, quieren escuchar un verdadero plan. Quieren saber cual es el proyecto que tengo en mente.
Pues bien, se los voy a contar. El proyecto que tengo en mente tiene que ver conmigo y es un proyecto de investigación. Se trara de aislar variables y la variable de la generación de dinero es una que no había tenido oportunidad de bajar a 0. Es cierto, tengo la suerte de poder hacerlo, pero también es cierto que muchos, cada uno a su nivel, pueden hacerlo y no lo hacen. Yo mismo me fui a casa en un año que seguramente hubiera sido muy productivo económicamente, pero elegí priorizar este experimento.
Dejar de poner el foco en generar plata no es menor. Es un cambio grande. Me di cuenta de que cuando mi prioridad es hacer negocios hay un trasfondo de ansiedad que nunca se va. Es como si nada fuera suficiente: siempre se puede ganar más. Y sobre todo, más que otros. El dinero nos mete en una competencia que nos iguala: la plata es el patrón universal del éxito. Mientras que cuando uno no persigue la guita, la competencia se diluye pues el trabajo comienza a ser sobre uno mismo.
