Por que cada tanto vuelvo a probar las ostras aunque no me gustan

Hoy charlaba con mi amigo Ricardo sobre arte. Más específicamente, sobre arte contemporáneo. De por qué un alambrecito, tres palitos y un vaso de plástico pueden ser una obra de arte. Y de si es necesario “entender” una obra de arte o simplemente es algo que se experimenta con los sentidos y las emociones. Siempre tuve dudas sobre esto último: por un lado pienso que el arte se siente y que toda explicación está de más. Pero por otro lado, cuando experimento una obra, el contexto me sirve mucho y las explicaciones suman. Esa dicotomía me resulta desconcertante.
Continue reading “Por que cada tanto vuelvo a probar las ostras aunque no me gustan”